Empezé a escribir este post con miras a tratar “temas de conversación en un vuelo de dominicanos”, pero escribiendo me acordé de tantas historias que me han pasado, que terminé elaborando una lista de “situaciones que pueden pasar en un vuelo con dominicanos” según mi propia experiencia.
"Quiero aclarar que esto no es una crítica, ni nada por el estilo. Solo expreso con ejemplo, que tan peculiares pueden ser algunos personajes que tenemos la dicha de encontrar a la hora de viajar."
En un vuelo de dominicanos:
- Todo el mundo se hace amigo, se preguntan los apellidos, la procedencia (de provincia) y al final del vuelo todo el mundo es primo o tío de alguien.
- Puede darte un olor muy extraño nada más arrancar el vuelo y en seguida alguien te ofrece del sancocho que lleva en un recipiente plástico de mantequilla.
- Te duermes y la chica de al lado te despierta, y te sugiere que empieces a maquillarte porque ya estamos llegando.
- Te toca ir al lado de una señora mayor y esta te hace la historia de sus 5 hijos, que están 2 casados, otros 2 divorciados, otro que parece gay… sus 14 nietos que se llaman fulanito y sutanito y que estudian medicina, arquitectura, ingeniería y otros que ni han entrado al colegio. Son tan bueno esos muchachos….!!!
- El hombre que te queda al lado casi se mata con el de adelante, porque recostó su sillón y a este le molesta. (Ya pueden imaginarse todos los “piropos” que salen de su boca, mientras le ofrece golpes al pobre holandes).
- Estás durmiendo y de repente no te das cuenta si estás soñando o es la realidad, cuando escuchas a seis mujeres hablar de que “se vaciaron allá atrás”… que quien habrá sido… que huele a tal cosa… en fin, más de 40 minutos hablando de nada más y nada menos que de pedos…(o “peos” en buen dominicano).
- Una señora le dice a la azafata que es una sirvienta de avión y por eso es responsable de calmar al nieto que ella misma no puede controlar.
- Alguien puede sacar una “chatica” (botella de ron de bolsillo) y ofrecerle a todo el mundo un trago nada más aterrizar el avión (porque llegamos a su país y ahí se puede beber en todas partes).
- Aparte del ritual de aplausos nada más aterrizar el avión, ahora se hace una alabanza a Dios. Gracias Señor!! Tu eres grande!! Alabado seas!!...y automáticamente el vuelo se vuelve un grupo de oración.
- Algún día (o más) te tocará llenar los “papelitos” de migración, de alguien que no tiene ni puta idea de cómo llenarlos. (cuando es simplemente llenarlo con tus datos personales). Señora venga… présteme su pasaporte… cual es su nombre… ahí tiene que poner esto… firme ahora al final.
En fin… sigo manteniendo, que mi media isla es especial.
Gracias a todos los que se pasan por este espacio. Sus comentarios son bienvenidos!